Políticas Globales

Opciones para renegociar la deuda externa – Bae Negocios


El pueblo argentino, en su calidad de “sujeto histórico”, se ha manifestado en forma inapelable.

En este marco, y desde nuestra particular incumbencia, en este artículo aportamos elementos necesarios para abordar la imprescindible renegociación de la deuda soberana. Así, en la que corresponde con los organismos multilaterales de crédito, en “El Domo del FMI” (BAE Negocios, 8/10/2018) se mencionaba que:

  • “Hay quienes interpretan que el acuerdo revisado entre el gobierno de Cambiemos y el Fondo Monetario Internacional (FMI) es en esencia la cesión de todas las decisiones económicas al organismo de marras”.
  •  “En tal enfoque queda implícita la existencia de un plan injusto pero sustentable, así como también la persistencia de una autoridad capaz de implementarlo”.

Eso no era así, ya que “lo que verdaderamente se deduce de las nuevas pautas del acuerdo, es que también el FMI considera insostenible la política económica en curso y, ante el irremediable final, apuesta a transformar la explosión en implosión”.

Por ello es que se prohibía la expansión de la base monetaria, teniendo como objetivo evitar la dilapidación de los fondos desembolsados (como ocurriese durante la gestion de Nicolás Caputo en el Banco Central) y que se apliquen para garantizar su finalidad original; esto es, el pago de los bonos a los tenedores no residentes, considerando que es posible establecer una renegociación voluntaria con los locales.

Y se agregó: “Cual domo invisible, el FMI intenta contener las ondas expansivas del colapso de la economía nacional, dentro de nuestras fronteras. Desde su óptica, imposibilitado el éxito de cualquier salvataje, solo le queda prevenir los contagios, a la región y al mundo, de la entropía argentina”.

En ese contexto, la restricción monetaria comprometida por la gestión gubernamental iniciada en el 2015 y explicitada por el titular del BCRA, Guido Sandleris (“tomaremos las medidas necesarias para que la base monetaria crezca cero por ciento en términos nominales”) es absolutamente descabellada dada la inflación inercial (incluso incentivada por el gobierno a través del aumento de tarifas y combustibles, entre otros), ya que lleva a la disminución de los saldos monetarios reales, provocando una espiralización de las tasas de interés, elevándolas a niveles ignotos para nuestra economía, incluso hasta su potencial indeterminación, generando incertidumbre en el cálculo de los costos que deben realizar las empresas para operar en el mercado, dejando también indefinidos los precios de producción y de comercialización en las diversas cadenas.

Asimismo, en “Subir la tasa de interés, un remedio peor que la enfermedad” (BAE Negocios, 23/7/18) se había mencionado: “Fiel a su impronta de la improvisación como modus operandi, y con su característica incapacidad de caminar mientras masca chicle, el gobierno había concentrado todos sus esfuerzos en la contención de la tendencia ascendente del tipo de cambio, elevando la tasa de interés, y en consecuencia el costo del crédito, a niveles inauditos”. Por ello, el impacto de este salto de nivel, sobre el ya deteriorado funcionamiento de la actividad económica, será de una severidad inédita, afectando las compañías en un gradiente asociado con la elasticidad ingreso de la demanda de los bienes o de los servicios que ofrecen.

Se colegió, finalmente, que el gobierno de Cambiemos nos había conducido hasta el borde del precipicio y que había que evitar nos llevara al fondo del abismo. Lamentablemente, cinco años después, asombra el nulo avance en aportar alguna solución a la supercrisis, hace ya un lustro avizorada, y surge con nitidez que en el tratamiento del endeudamiento externo, aunque unos lo prohijaron y otros “procrastinaron”, finalmente Cambiemos y el Frente de Todos resultaron ser…

Dos caras de una misma moneda

Como fuera desarrollado en “Acuerdo con el FMI: ya salió mal y ahora será peor (Parte II)” (BAE Negocios, 7/08/2023): “Si bien la nueva gestión (Frente de Todos) irrumpió con un contexto “pandémico”, los errores cometidos, especialmente en el plano económico, fueron de tal magnitud que agravaron la coyuntura heredada”.

Como corolario de lo ut supra señalado se abordaron dilatadas e incorrectas negociaciones con el FMI que culminaron con la firma de un “impracticable” acuerdo de facilidades extendidas que presentaba un esquema macroeconómico subyacente conducente a:

  •  una hiperinflación (si no se cumplía con el acuerdo de mutuo), vía expansión de la base monetaria, necesaria para financiar el déficit fiscal total, acompañada por una caída de la demanda de dinero (a partir de un incremento en su velocidad de circulación) que devendría en la nula transacción de bienes y servicios (desabastecimiento agravado) debido a la imposibilidad de realizar el cálculo de los costos y la futura determinación de los precios de venta
  • una hiperrecesión (si se acataba lo firmado), tal cual fuera sintetizado en “Acuerdo con el FMI: ya salió mal y ahora será peor (Parte I)” (BAE Negocios, 13/03/2022), donde se señalaba que, analizadas individualmente, las políticas fiscal, monetaria y de ingresos eran recesivas en distinto grado, pero enlazadas eran extremadamente nocivas.

En ese diseño, “el ajuste” lo hace el sector privado (que debe financiar al sector público y garantizar la acumulación de reservas en el Banco Central), con una caída tanto en su actividad como en sus inversiones y en la generación de empleo, lo que hace al esquema no solo fuertemente recesivo sino también notoriamente perjudicial para el futuro del país.

Bajo estas circunstancias, y dados los incumplimientos producidos, es que comenzó a gestarse una tercera renegociación con el organismo multilateral, culminando en un “entendimiento técnico” que es más de lo mismo.

La improvisación y la falta de profesionales que aporten solvencia fueron y son elementos claves para comprender el nuevo período y concomitantemente con ello, como telón de fondo, se intenta configurar un modelo de país extractivista (energía fósil, litio, commodities, etcétera), basado en la exportación de materias primas.

Ahora bien, llegado este punto y con el inicio de este nuevo ciclo gubernamental, repleto de incertidumbre, se debe comenzar una nueva renegociación de la deuda externa, una situación que presenta diversas…

Alternativas

De la manera, de cómo se encare y se resuelva dependerá, en buena parte, el “latrocinio” o el “buen vivir” de los sectores populares. El objetivo que se persiga es tan importante como las propuestas concretas que se formulen. Estas, en definitiva, no son otras que las que surjan de definir qué sectores actuarán como “núcleo duro” en la obtención de los recursos a poner sobre la mesa de negociación.

En este orden de ideas, a grandes rasgos, las posibilidades que se perfilan son cuatro:

  • que cada uno de los habitantes de este suelo realice un aporte proporcional a su ingreso
  • que se haga lugar a las propuestas de algún “lobby” argumentando “a nosotros no nos toca”, redundando necesariamente en que aquellos sobre los recaiga la carga del “aportar” tendrán que oblar su parte más la del sector exento
  • que se exima a “los dueños del capital” y, en consecuencia, la obligación se “derrame” solamente sobre los sectores populares (trabajadores formales e informales, jubilados, pensionados, comerciantes, profesionales independientes, etcétera)
  • que se eleven al máximo (dentro de lo que permitan la legislación vigente y las rentabilidades de las implantaciones realizadas) los derechos de exportación para la producción primaria de la zona núcleo de la Pampa húmeda, previa sanción de una ley de arrendamientos rurales compensada que mantenga incólume la rentabilidad de los productores y que retribuya, mediante un bono, el “esfuerzo patriótico” propuesto a los terratenientes.

La opción elegida tipificará el carácter de la nueva administración. Sin embargo, las propuestas de designación de las nuevas autoridades ministeriales, en tanto y en cuanto son los mismos personajes que implementaron las políticas que ya fracasaron, no permiten albergar visiones optimistas sobre el futuro.

Incluso así se coincide con el presidente electo en que “Dios bendiga al pueblo argentino”.

Lic. Guillermo Moreno
Lic. Pablo Challú
Lic. Walter Romero

Agradecemos la colaboración de Roberto Nuesch



Source link

Ana Silva Cordero

Navegando por las corrientes de la información con pluma en mano y pasión en el corazón, soy Ana Silva Cordero, una Experta en Composición de Artículos que convierte ideas en historias cautivadoras. Mi paso por la Universidad Complutense de Madrid afinó mi pluma con el pulso de la sabiduría. Como una tejedora de palabras, mis escritos viajan desde las noticias internacionales hasta los entresijos de la política global, desde los engranajes de la industria automotriz hasta los horizontes de los medios digitales y, con una pasión que late en mi ser, hasta los compases de la música. Cada palabra es una pincelada en la tela de la autenticidad, entrelazada con la fibra de la transparencia. Únete a mí en este viaje donde las letras se convierten en emociones, donde la política mundial se entrelaza con la velocidad de la industria automotriz y donde los acordes musicales nos guían en cada página.

Related Articles

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

Back to top button